El 11 de octubre de 2004, la ciudad de Asunción recuerda el fatídico secuestro de Amín Riquelme Seif Eddine, un niño de 10 años que regresaba a su casa tras la escuela en el barrio Sajonia.
Amín era hijo del empresario tabacalero Luis Riquelme, originario de Alto Paraná, y su desaparición conmocionó a la comunidad por la brutalidad del hecho.
Los secuestradores exigieron un rescate de 50.000 dólares, pero la familia perdió rápidamente el contacto con ellos, aumentando la angustia y la incertidumbre.
Solo tres días después, el 13 de octubre, un vecino encontró el cuerpo del niño en un yuyal de Luque. Presentaba rastros de quemaduras leves en el rostro y ataduras en manos y pies.
La autopsia confirmó que la muerte se produjo por una reacción alérgica a la sustancia usada para adormecerlo, presuntamente cloroformo.
Con el avance de las investigaciones, se descubrió que los responsables del secuestro eran sus propios tíos: Luis Fernando Giménez y Myrian Riquelme, quienes planificaron todo el hecho.
La Fiscalía comprobó que los secuestradores mantuvieron contacto directo con los tíos de la víctima, recibiendo instrucciones precisas sobre a quién secuestrar.

Los tíos y otras siete personas implicadas fueron condenadas a penas de entre 9 y 25 años, mientras que todos fueron capturados por la Policía el 3 de diciembre de 2004.
Luis Fernando Giménez recibió 25 años de prisión y Myrian Riquelme 24 años, reflejando la gravedad de su participación en el crimen.
Recientemente, uno de los secuestradores, Luis Adolfo Martínez Ruiz Díaz, intentó obtener salidas transitorias de prisión, pero la justicia las rechazó debido a “indicadores negativos graves en su personalidad”.


